domingo, 12 de julio de 2015

Karaokes, esos grandes incomprendidos




Creo que todos vosotros sabréis lo que es un Karaoke, es un “bar” donde ponen canciones y tienes la posibilidad de cantar tus canciones favoritas delante de un público que está tomando una copa y mirando tu actuación al cantar delante de un micrófono.
Hasta aquí todo correcto, pero la equivocación de la mayoría de gente es que a esos locales solo puede ir gente que tenga buena voz y que sepan cantar bien.
En España tenemos la creencia que a los Karaokes solo se va a demostrar nuestras capacidades musicales y que solo esos “elegidos” tienen derecho a pasar por el Olimpo del escenario.
Creo que es una equivocación y además una equivocación muy grande. Aquí la vergüenza ajena nos domina (depende para que, porque luego nos importa una mierda sacarnos la chorra para mear en cualquier esquina, pero vaya…) y si subimos a un escenario es para mirar a los ojos de aquellos que nos escuchan y demostrar que somos unos cracks con un micrófono, y no es así.
Uno de los países donde el Karaoke triunfa es en Japón.
Los Japoneses a parte de no tener el sentimiento de la vergüenza tan agudizado como nosotros saben montárselo bastante mejor.
Allí el Karaoke es una fiesta, un rato para divertirse con los amigos, tomar una copa entre risas y cachondeo y cantar juntos desafinando al máximo para reírse mucho mas, pero no unos de otros sino todos juntos.
En Japón el Karaoke casi es una religión, un lugar sagrado donde la vergüenza se queda en la puerta y solo se piensa en pasar un buen rato.
Allí incluso tienen salas para grupos donde disfrutar de los gorgoritos de los amigos aparte de los demás y estar más distendidos a la hora de coger el micro y demostrar que desafinas mucho más. Se lo montan a lo grande.
Un karaoke Japonés es un espectáculo y eso es lo que deberíamos hacer nosotros, disfrutar del Karaoke de otra manera.
Aquí en Barcelona no hay muchos locales de Karaoke, durante un tiempo salían Karaokes de debajo de las piedras pero en poco tiempo fueron cerrando uno detrás de otro. A la gente le cuesta mucho ir a esos sitios.
Recuerdo una vez que fuimos a un Karaoke en Sabadell con un grupo de amigos. Era una sala grande llena de mesas, te pasaban un librito donde salían todas las canciones y tu pedias la vez para que sonara tu canción.
Todo eran canciones dificilísimas y de cantantes muy serios, difíciles de cantar y poco divertidas
Cuando era tu turno y te pasaban el micro,  te levantabas en tu mesa delante de todos y empezabas a cantar. El local estaba muy iluminado y antes que tú había cantado un tío una canción de Julio Iglesias que lo había clavado y ahora te tocaba a ti cantar tu canción desafinando como un gato en celo, DIOS!!! Era un horror.
Todos mirándote y poniéndote nota por como lo habías hecho, aquello parecía que era un examen oral sobre física cuántica.
Al final a esos locales solo iba gente que tenía suficientes conocimientos musicales como para hacer aplaudir a los que escuchaban. Poco a poco la gente dejó de ir a los Karaokes y esos sitios se ganaron una reputación de “exclusivos”. Ir a un Karaoke era demasiado difícil y se hacia el ridículo demasiado fácilmente.
En mi caso estuve muchísimo tiempo sin pisar otro Karaoke, hasta que hace un par de años unos amigos nos invitaron a ir a uno de los pocos que quedan abiertos en Barcelona. Su nombre TOUCH MUSIC.

Al entrar en el local la sensación fue totalmente diferente a lo vivido anteriormente, poca luz, muchas pantallas, un escenario pequeñito al fondo, lucecitas y bolas de espejos en el techo y ……. sombreros, boas de plumas, pelucas, EYYYY!!!! Esto era muy parecido a los Karaokes de Japón.
El local estaba casi vacío y nuestro grupo se hizo muy rápidamente con el micro.
Subíamos y cantábamos canciones llenos de accesorios festivos y nos pegamos unas risas increíbles. Aguantamos un par o tres de horas hasta que empezaron a venir los “semi-profesionales” y luego decidimos irnos.
Fue una noche magnifica, porque? Pues porque aquello fue una fiesta, risas a GO-GO y buen rollo donde nadie ponía caras raras cuando escuchaba un gorgorito fuera de tono, además los que estábamos abajo del escenario cantábamos las canciones haciendo coros al “cantante” que estaba en ese momento en el escenario, FANTASTICO, que buena noche!!!
 Esa experiencia me dejó muy marcado y empezamos a buscar información sobre el local que habíamos descubierto esa noche.
Resulta que hacen fiestas privadas y cumpleaños, te cierran el local para tu grupo de amigos y puedes disfrutar del Karaoke en privado durante 3 horacas.
Cierras el local para disfrutar con tus colegas, eso sí que mola!!!
Por esas cosas este Karaoke sigue abierto, ha sabido unir los Karaokes donde va gente a lucirse con los momentos donde la gente “normal” va a pasárselo bien con los amigos a cantar chorradas todos juntos y disfrutar de unas horas bebiendo, comiendo y cantando.
Una vez supe de la posibilidad de “cerrar” el local para hacer una fiesta, mi mente se puso en marcha para hacer la fiesta de cumpleaños de mi mujer allí mismo.
Conseguí unir a unos 24 amigo/as y pasamos una tarde noche fantástica, ese día me enamoré definitivamente de ese local y del Karaoke y creo que no fui solo yo, todos los asistentes a la fiesta salieron contentísimos de ese rato.
Parece mentira, pero en el momento en que apartas la vergüenza de tu mente y sabes que están cantando como si estuvieras en la ducha y sabiendo que nadie del grupo de personas que están allí contigo se van a reír de tu mala entonación, la cosa cambia y si además utilizas accesorios carnavaleros para hacer del momento más gracioso y divertido la fiesta toma un carácter tan mágico que simplemente disfrutas del momento con tus amigos.
Da lo mismo la calidad musical que tengas, o si te sabes la canción, subir al escenario con los amigos y cantar una canción entre todos mientras disfrutas de su compañía puede ser un placer extremo, y lo Japoneses lo saben bien.
Esa fiesta consiguió que ayer, un año después de la fiesta sorpresa de cumpleaños de mi mujer volviéramos a cerrar el local para disfrutar de 3 horitas de fiestuli entre amigos y otra vez volvió a ser genial.

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Los chicos demostrando su "calidad"

Seguramente uno de los secretos es juntarse con buena gente, con amigos de verdad que solo quieran disfrutar del momento todos juntos sin ánimo de reírse de ti, sino contigo.
Pero una cosa esta clara, pasar un rato en un Karaoke, con una boa de plumas y un sombrero de cowboy, desafinando como chirria una puerta de cien años, puede hacerte pasar un buen rato y es una cosa que hasta que no la pruebas no lo sabes.

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Las chicas tambien demuestran sus dotes musicales

Por último os doy un consejo, reunir a un buen grupo de amigos de verdad con ganas de pasarlo bien y llevarlos a un Karaoke, si son amigos de verdad pasareis un rato genial porque al final la calidad humana de la gente que te rodea es la que hace que tu vida sea una fiesta continua y yo por suerte tengo amigos así.
No vemos en el escenario!!!